Make your own free website on Tripod.com

Ministerios Internacionales Palabra de Fe

La mamá mas mala del mundo

Inicio
Nuestra visiòn PdeF
Prédicas
Decreto Profètico
Fotos
Testimonios
Ministerio de Danza
Te recomendamos
Jesús espera por tí
Mujeres en Victoria
Ministerio Infantil
Jóvenes
Reflexiones
Próximos Eventos

 

Siempre estuve segura de que me había tocado la mamá más mala del mundo. Desde que era muy pequeña, me obligaba a desayunar o a tomar algo por la mañana, antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, mientras que otras madres ni se ocupaban de eso.

Me hacía un sándwich o me daba una fruta, cuando los demás niños podían comprar papitas y comer otras cosas ricas.

¡Cómo me molestaba eso!

Y también sus palabras: "Come, ¡anda!, ¡no dejes sin terminar!, ¡acaba!, ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!", y así siempre...

Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, y me obligaba a hacer mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados.

El más horrible era ir por el súper o por mis hermanos, con ese calor y las largas filas. ¡Cuánto trabajo!

Fui creciendo y mi mamá se metía en todo: "¿Quiénes son tus amigas? ¿Quiénes son sus mamás? ¿Dónde viven?".

Lo peor fue cuando empecé a tener amigos, mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar a la sala y presentarlos. ¡Era el colmo!

Y el interrogatorio de costumbre:
"¿Cómo te llamas?, ¿dónde vives?, ¿qué estudias?, ¿trabajas?".

Los quehaceres fueron en aumento... que barre, que arregla el closet, todo eso era para enojarme más y más.

Los años también pasaron. Me casé e inicié una nueva familia.

Ahora soy madre también, y con gran satisfacción le he dado gracias al Señor por mi mamá.

Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño.

Gracias a la atención que puso en mis tareas logré terminar mi carrera.

Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi hogar.

Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo algunas, que son un verdadero tesoro...

Gracias a que conoció a mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi esposo.

Gracias por darme a mi mamá, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien.

¡Sólo te pido, Señor, que ahora que tengo mis hijos, me consideren la mamá más mala del mundo!


"Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada y su marido también la alaba. Muchas mujeres hicieron el bien, más tú sobrepasas a todas."
Proverbios 31.

Autor Desconocido

 

 Escríbenos a nuestra dirección de correo electrónico:

 

palabradefe@hotmail.com

noreisan@hotmail.com

 

o puedes dirigirte a:

 

Iglesia Palabra de Fe

5a. Av. 2-27 Zona 5, Mixco. Colonia Sta. Marta, Guatemala

 

banderita.gif
¡Guatemala es para Cristo!